subir imagenes

No hay nada más importante para un desempleado que su postura ante una realidad que lo adversa. Como he comentado en artículos anteriores, el despido o el retiro voluntario deben ser vistos como una oportunidad para renovarse, mirar el camino y seguir adelante; pero ello exige una serie de elementos que no pueden ser desconocidos en el cambiante mundo de hoy, cuyo valor imprime en quienes los practican esa energía propia de aquellos que ven el fracaso como un éxito diferido, con una visión de triunfo futuro, donde el retrazo permite madurar ideas, acumular experiencias y aprender. He aquí los hábitos comunes de las personas que no se rinden, que aún cuando observan una economía deprimida y una altísima escasez de ofertas, no esperan impacientes el futuro, lo crean.


Primer hábito: Procuran Presencia Virtual. El profesional de hoy sabe que las costumbres han cambiado, que ya no se trata de llenar planillas en las empresas y esperar ser considerado para posiciones vacantes. Las organizaciones modernas poseen o acceden servicios en línea cuya facilidad de establecer los criterios de búsqueda hacen más rápido ubicar a los candidatos que requiere evaluar. Es por ello que estar presentes y mantener una información actualizada en los sites de empleos, de mayor demanda, es un requisito indispensable para quienes desean tener acceso a las empresas que requieren personal. Esto también implica conocer el ciclo de actualización de las mismas y visitarlas recurrentemente.

Segundo hábito: Usan el Correo electrónico. Atrás quedaron las largas listas de números telefónicos que pretendían facilitar el contacto con el aspirante y las repetidas impresiones del resumen curricular. El profesional actual posee un correo electrónico, por el cual envía y recibe la información laboral que requiere o le es solicitada. Sabe que la mayoría de las empresas han ido asimilando el concepto de recepción curricular on line , ya que ello reduce costos de espacio por concepto de archivos y evita interminables colas de candidatos.·

Tercer hábito: Invierten en Medios Especializados. Aún cuando la tendencia empresarial se orienta más a poseer anuncios virtuales en páginas web, la presencia de medios impresos especializados no ha dejado de existir, la adquisición constante de tales publicaciones permite tener acceso a aquellas búsquedas que pueden o no estar presentes en la red reduciendo el costo de oportunidad. En alguno de ellos el profesional puede mercadearse, lo que amplia las probabilidades de éxito.

Cuarto hábito: Se Mantienen Actualizados. Una vez desempleado, este profesional asume de inmediato la necesidad de mantenerse actualizado, ello se debe a que los periodos de espera pueden superar el año, de acuerdo al nivel o posición donde se preste servicios, o a la situación del mercado laboral, por lo que resulta ineludible consultar medios electrónicos o impresos que faciliten información reciente relacionada con el ejercicio profesional, así como la visita y participación en foros, charlas y cursos, entre otros. La adquisición o consulta de literatura relacionada con su profesión está incluida en este hábito, pues si no posee disponibilidad económica para comprarla visita con regularidad bibliotecas u otras fuentes.

Quinto hábito: Desarrollan una Mente Abierta. Este es uno de los hábitos más exigentes, pues impulsa al profesional desempleado a explorar alternativas distintas a su experiencia y especialidad, ofreciéndole la oportunidad de probar suerte en otras áreas donde no ha desarrollado totalmente sus competencias. Esta actitud facilita la inserción en el mercado laboral y permite mantener activa la mente e incrementa la motivación. Además de lo anterior, pone en contacto al individuo con otras personas quienes pueden servir de enlace o referencia en futuras contrataciones.

Sexto hábito: Están en Constante autoevaluación. El desempleado altamente efectivo está en la búsqueda constante del mejoramiento de su imagen, vocabulario y lenguaje corporal, se autoevalúa, conoce sus debilidades y fortalezas, lucha por superar las primeras y maximizar las últimas. Se adelanta a los requerimientos del mercado y se procura complementar su experiencia adquiriendo nuevos conocimientos, a fin de cumplir con los actuales requisitos de multihabilidad y experticia.

Séptimo hábito: Mantienen una Actitud positiva. Este profesional desempleado está al tanto de la situación laboral que posee su entorno, posee una visión holística de la realidad, por lo que califica de positiva cualquier experiencia, entrevista o selección que no lo favorezca. Ello en vez de desanimarlo lo impulsa a continuar y alimenta su autoestima, pues extrae el aprendizaje y se enriquece con él.El desempleo es un estado transitorio, el cual depende principalmente de dos factores: el primero, en lo cual poseemos poca inherencia, está representado por la realidad social de un país, incluyendo el uso coherente de políticas de inversión que impulsen el desarrollo económico de las empresas para que éstas puedan abrir su fuente de empleos.

El segundo factor corresponde a la actitud personal con que se enfrente la desocupación. El empleo no llega por azar en la mayoría de los casos, de lo contrario el mercado laboral no sería tan competido. La contratación es el producto de la preparación, habilidad, agudeza visual ante la oportunidad, la sensibilidad y empatía que posea el aspirante, si a ello le sumamos los siete hábitos comentados anteriormente, podemos asegurar que el éxito tocará la puerta en cualquier momento.

 

 

 

Un salto histórico

Publicado: 12/05/2012 15:47 por GUSTAVO HIDALGO en Japon
20120512154907-japon-3.jpg

Es admirable descubrir cómo Japón, en una encrucijada de su historia, decidió un día y para siempre formar parte del mundo civilizado y abrazar la modernidad. La historia pudo haber sido de otra manera. Otros pueblos han tenido la misma oportunidad y no la han aprovechado. Y esto no fue hace mucho tiempo. Ocurrió en Japón recién por allá por la segunda mitad del siglo XIX, una época en la que en Venezuela campeaban al mismo tiempo los caudillos restauradores y las revoluciones a caballo. Enfrentada a una posible debacle y a la propia disolución de su país, en el momento del quiebre histórico con el sistema feudal que la había subyugado desde el medioevo, la nación de los Shogunes, Daymios, Geishas y Samurais, pero también la nación de los campesinos, artesanos, pescadores y comerciantes, resolvió unirse para no quedarse atrás en el carrusel del progreso. Aspiró a dar un salto al futuro, tener un lugar de respeto en el mundo y colocarse de igual a igual con las naciones más avanzadas del planeta. 
Como parte de esta resolución, encontró el Japón también la determinación para alejarse de la miseria, dejar de ser una nación pobre, asumiendo la firme idea de industrializarse, de crecer, progresar y crear bienestar para todos. Algunos de mis interlocutores de hoy, integrantes de la generación de los baby-boomers (la explosión demográfica post-guerra de entre 1945 y 1950) y que están por retirarse de la vida laboral, todavía recuerdan y me cuentan lo difícil que resultaba para ellos llevarse una taza de arroz a la boca en su infancia. Lo que admiro pues es esa decisión colectiva de abandonar la pobreza, de adoptar lo mejor de las instituciones de occidente y de entrar en la modernidad. Siento gran respeto por su apuesta a largo plazo por la paz, la prosperidad, la democracia, la libertad, la civilidad, el Estado de Derecho y el imperio de la ley. 
Ya en 1871 el emperador Meiji, el primero en regir en un lapso de 265 años - tras la abolición del feudalismo y la adopción de una forma de gobierno democrática al estilo occidental - había invocado una formula que los japoneses han sabido aplicar favorablemente hasta ahora. Llamó a la unidad del pueblo y a combinar "el espíritu japonés con el conocimiento occidental" para lograr el propósito de que "Japón pueda compararse favorablemente respecto a los otros países del mundo". Una generación más tarde, el país se había industrializado rápidamente y transformado en una potencia regional. Fue a esa generación de ciudadanos japoneses a la que le tocó sufrir su país, sin perder las esperanzas. El bienestar de que hoy disfrutan las generaciones actuales partió de aquel sufrido país. Desde entonces, esta nación se ha convertido en una tierra de intensos contrastes, donde lo moderno y actual no le resta espacio a las tradiciones. Un país donde se combinan admirablemente las más altas tecnologías con las costumbres ancestrales, donde lo mejor de occidente se aprecia, conoce y disfruta, mientras sabe mantener vivas sus raíces y riqueza cultural. Un país que, sin renunciar a su soberanía e independencia, ha pasado a ser un aliado de occidente y un actor relevante en la escena económica mundial. 
Estadísticas oficiales del BCV colocan la salida de capitales de Venezuela desde 1999 hasta el 2011 en más de 150.000 millones de dólares. Con menos del 10% de esta extraordinaria cantidad de dinero (unos 13.000 millones de dólares de entonces) se logró la reconstrucción de la Europa Occidental, devastada durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Cuánto no se pudiera hacer en Venezuela con este dinero bien administrado? Algo no puede estar bien, ya que esa es una cantidad impresionante de recursos nacionales que han ido a crear empleos, oportunidades y bienestar en otras tierras. Sin embargo, no es este el único capital importante que se ha estado yendo del país en los últimos años. Más importante aún es el "capital humano" que está huyendo de nuestra nación. Se estima que más de un millón de venezolanos se han ido del país en la última década. La incertidumbre e inestabilidad han sido señaladas por expertos como las principales causas del éxodo de talentos que experimenta Venezuela. Los jóvenes que ingresan al mercado laboral buscan hoy pero no encuentran vivienda, seguridad y empleos bien remunerados. Nuestra nación, que históricamente ha cobijado inmigrantes provenientes de todas partes del mundo, está sufriendo ahora la partida de profesionales con experiencia y el desarraigo de nuestros muchachos que no encuentran ni paz, ni seguridad ni futuro dentro de las fronteras patrias. Tanto el capital monetario como el capital humano son indispensables para el desarrollo. Ni siquiera las naciones más avanzadas pueden darse el lujo de perder sus mentes más brillantes. Más de 9.000 investigadores venezolanos trabajan hoy en los EEUU, comparados con apenas 6.000 que quedan en el país. Japón se desarrolló gracias a la unidad de su pueblo, a su creatividad y esfuerzo constante de trabajo, ahorro e inversión. Capital y trabajo fueron cimentados por un propósito común, por un liderazgo responsable al servicio de ese propósito y por unas políticas públicas que ofrecieron confianza, crearon los incentivos y las garantías necesarias. ¿Cuánta confianza en el destino común y amor por su país no habrá que tener para invertir en una nación tan expuesta a los desastres naturales como Japón? 
En 1885, en el pequeño poblado de Sakou a las afueras de Nagoya, Sakichi Toyoda, un talentoso joven japonés de apenas 18 años decide convertirse en inventor. Observando el proceso manual, que a fines del siglo XIX empleaban las tejedoras para trenzar los hilos de algodón y fabricar las telas, creó en 1890 un telar hecho totalmente de madera. Esta máquina mejoró sustancialmente la productividad del trabajo de tejido. Algunos años más tarde, Sachiki, creo una segunda máquina, está vez de hierro y madera e impulsada por electricidad, que aumentó la calidad y productividad en la fabricación de las telas. Su empeño no se detuvo ahí. Hacia 1923, después de años de estudio y experimentación, Toyoda había inventado y patentado el primer telar automático del mundo, contribuyendo significativamente así a la expansión de su negocio familiar y poniéndose para entonces a la cabeza de esa tecnología. Su filosofía se resumía en "ser estudioso y creativo" para contribuir con la economía y con la sociedad. Ese espíritu de estudio y creatividad, siempre con la mira puesta en el bien de la sociedad, fue heredado por su hijo Kichiro Toyoda, quién en 1937, después de visitar los EEUU y Europa, decidió incursionar en la fabricación de automóviles. Kichiro se atrevió a crear entonces el primer vehículo japonés que pudiera competir con las pioneras mundiales, Ford y GM. Así pues, partiendo de una modesta industria textil familiar de fines del siglo XIX, nació el emporio automotriz que es hoy la Toyota Motor Corporation. 
¿Adonde se están yendo los Sachikis venezolanos del siglo XXI? ¿Cuántos jóvenes venezolanos de 18 años pierden cada día las esperanzas en el futuro, cuando no la vida, por la violencia desatada que nos agobia? ¿Cuántos potenciales talentos venezolanos como Sachiki han muerto, sin educación ni trabajo? Sin ni siquiera la posibilidad de soñar como lo hicieran los jóvenes japoneses de fines del siglo XIX. ¿Cómo habremos de lograr que ese capital humano venezolano que se ha ido regrese algún día? ¿Cómo recuperaremos tantos años de experiencia y de horas-hombre de preparación exportados a otros países? ¿Adónde irán a desarrollar su potencial y capacidad de trabajo los jóvenes talentos venezolanos de hoy? La respuesta seguramente no la encontraremos en el obstinado empeño voluntarista y sectario de un solo hombre que se considera indispensable. El Japón de hoy no lo construyó un solo hombre, tampoco hubo quien se atribuyera el carácter de iluminado. La respuesta se encuentra en todos los venezolanos de bien.  Y la palabra clave es "generar confianza". 
Estamos obligados a recuperar la confianza y a creer en un destino común y superior para los venezolanos. Sólo en un clima de unidad, libertad y de confianza podremos ver cambiar de sentido el flujo de los capitales monetarios, así como lograr el regreso de muchos venezolanos a trabajar de nuevo en su patria. Necesitamos muchos Sachikis y Kichiros criollos para reconstruir a Venezuela. Cuando veo en detalle algunas fotos en blanco y negro del Japón en desarrollo de los años 50s, me parece ver a Venezuela con sus carencias y dificultades del día de hoy. Solo que nuestro país puede arrancar con ventajas, comparado con la situación que enfrentaron los ciudadanos japoneses semi-feudales que se echaron al hombro a su país a fines del siglo XIX. Venezuela sigue siendo el país de mayor potencial de desarrollo del planeta. Y con la mejor gente del mundo. Invoquemos pues el "espíritu venezolano" combinado con los valores de la democracia y la libertad. A esta generación venezolana nos toca sufrir a nuestro país hoy, por el bien de las generaciones futuras, como lo hicieron los japoneses con el suyo ayer. De igual manera, y sin perder las esperanzas, podemos darle la vuelta a Venezuela con unidad y confianza y lograr también en el lapso de una generación dar un gran salto hacia adelante. Un salto en libertad que nunca nos regrese a la miseria y a la pobreza y que convierta a nuestro país en una sociedad próspera y segura, tal y como se lo propuso el pueblo japonés 150 años atrás. 

izquierdomoreno@gmail.com twitter: nizquiermo 

 

 

Mientras que cada emprendedor norteamericano experimenta 3,75 fracasos empresariales antes de conseguir un triunfo, el 50 por ciento de los emprendedores latinos tiene miedo al fracaso y el 64 por ciento de los que erraron una vez no vuelven a intentarlo, según aseguran los autres de la guía "El poder transformador del fracaso". 
“Las oportunidades están al alcance de todos, pero vienen con fecha de caducidad, por lo que, si no las aprovechas tú, lo hará otro; así que, ante la duda, ¡atrévete!”, asegura el “coach” Manuel Reyes. 
"Los impulsos del corazón deben primar siempre sobre la razón para elegir una actividad con la que triunfar en la vida, si no quieres que tu decisión tenga fecha de caducidad", afirma el experto. 
Tanto Manuel Reyes, experto en aportar recursos para aprender a “vendernos” en el trabajo y en la vida, como Jesús A. Mármol, maestro en reivindicar el fracaso como aprendizaje, coinciden en que es preciso cambiar la percepción negativa del fracaso y pensar en positivo para que los fallos se conviertan en futuros éxitos. 
"Urge promover una nueva cultura social en positivo sobre el concepto de fracaso y desaprender todo lo dicho, porque su superación logra efectos muy importantes en la persona implicada, si lo sabe aprovechar", advierte Mármol en su guía práctica "El poder transformador del fracaso". 
Mientras que cada emprendedor norteamericano experimenta 3,75 fracasos empresariales antes de conseguir un triunfo y gana experiencia con ello, el 50 por ciento de los emprendedores latinos tiene miedo al fracaso y el 64 por ciento de los que fracasaron una vez, no vuelven a intentarlo, se asegura en esta guía práctica. 
LAS OPORTUNIDADES, CON FECHA DE CADUCIDAD. 
Por su parte, Reyes, que se como "psicólogo de formación y vendedor de vocación", defiende en su novela en clave de autoayuda "Las 4 leyes de las oportunidades", que "las oportunidades están al alcance de todos, pero que vienen con fecha de caducidad, por lo que, si no las aprovechas tú, lo hará otro; así que, ante la duda, hay que atreverse". 
Mármol anima a las Escuelas de Negocios a que introduzcan el estudio del fracaso entre sus asignaturas, porque está convencido de que un buen emprendedor nunca se rinde ante él, "y acabar así de una vez por todas con el sentido peyorativo de esta palabra". 
Como Mármol, Reyes está convencido de que durante toda nuestra vida nos estamos "vendiendo", tanto para buscar pareja como para educar a nuestros hijos, conseguir un buen trabajo o intentar convencer al opositor de nuestras opiniones, por lo que propugna que "hay que esmerarse" en una "buena venta de nosotros mismos". 
“La culpa del miedo al fracaso se origina en la infancia, porque desde pequeños nos estimulan a querer gustar a los demás en todos los ámbitos de la sociedad y, si la realidad te da un revés, el nivel de autoestima baja y la persona ve atacada su línea de flotación vital”, nos explica Mármol, que ha ejercido también como consultor en comunicación y marketing, y ha dirigido varios periódicos empresariales. 
"Ante la crisis actual, podemos invadirnos de tristeza y de pesimismo o ver las oportunidades que nos puede propiciar, porque una misma realidad no deja de ser una interpretación de los hechos", subraya Reyes, que lleva entrenando equipos directivos y comerciales desde hace once años, pero que antes dedicó tres lustros de su vida a las ventas comerciales, desde grúas a equipos industriales. 
EL SECRETO DEL ÉXITO. 
Para Mármol, en todo proceso de fracaso personal, estamos muriendo para renacer de nuevo, como hace el gusano cuando muere para convertirse en mariposa, y solo se logrará el éxito "cuando te reencuentres contigo mismo, sepas lo que quieres y seas el dueño de tu realidad", advierte. 
Reyes está convencido de que "si cambias tu percepción de los hechos - por ejemplo, de ‘hoy será un día pésimo a hoy puede ser un gran día’- , se modifican tus emociones y tus actuaciones son diferentes; y, si tus actuaciones son diferentes, modificas tu actitud", constata el experto. 
Para Mármol, las señales evidentes de que una persona ha superado emocionalmente un fracaso y que puede volver a levantarse de nuevo, son "cuando tu corazón y tu mente se alineen en el tiempo, encuentres una actividad que te apasione, la ‘focalices’ y vibres con ella", recalca. 
LOS DESEOS DEL CORAZÓN, POR ENCIMA DE LA RAZÓN. 
Sobre la fecha de caducidad de las oportunidades, Manel Reyes está convencido de que, para detectarlas, hay que tener muy claro qué vas a hacer con tu vida personal y profesional en los próximos cinco años y apuntarlo en un papel, "porque las oportunidades solo duran un suspiro". 
Mármol constata que “los deseos emanados del corazón deben siempre primar ante la fuerza de la razón, porque "cuando las expectativas de futuro salen de tu mente, pero no de tu corazón, siempre tienen fecha de caducidad". 
Del mismo modo opina Reyes, para quien "si te marcas un objetivo con el corazón, tu acción es más potente que si lo haces con la inteligencia y, cuando lo logras, detectas más posibilidades y tienes una mayor posibilidad de superar los obstáculos", que es socio-director de MRC International Training. 
“Cuando estás desarrollando alguna actividad de carácter innato con el corazón de modo duradero y ‘fluyes’, es que has encontrado el camino; a partir de ahí, cuentas con todos los elementos para lograr tu concepto personal de éxito, remacha Jesús A. Mármol. 
“Para mi, un fracasado es solamente una persona que no aprende de sus propias experiencias", concluye Mármol. 
Mientras que Mármol basa sus teorías en su labor como consultor de comunicación y mercadotecnia, directivo de prensa, “coach” y periodista, las ideas de Manel Reyes están basadas en su amplia experiencia como vendedor, comunicador y psicólogo, convencido de que "serán un soplo de optimismo en estos momentos económicos de incertidumbre"./EFE 

 

Con frecuencia, algunos emprendedores al comenzar a trabajar en internet, no administran efectivamente el dinero que ganan. Quieren cobrarlo y gastarlo en un gusto. Si quieres se un emprendedor de éxito, te invito a que prestes atención a estas siete habilidades que tienen los ricos a la hora de administrar el dinero:
Habilidad 1: Valorarlo
La gente rica valora cada billete como si fuera una semilla de dinero. Del mismo modo que una pequeñísima bellota contiene el poder de transformarse en un robusto roble, cada dólar tiene el poder de transformarse en un árbol de dinero. Si usted destruye la bellota, el roble que está en su interior también muere. Y lo mismo sucede con la semilla del dinero. La gente rica sabe que un dólar cada día puede generar un millón de dólares. Así que son muy respetuosos de cada dólar que gastan.
Habilidad 2: Controlarlo
Controlan su dinero hasta el centavo. Las personas prósperas dan algunos pasos de más cada vez que gastan dinero: primero buscan comprar el mejor valor, luego piden un descuento y esperan obtenerlo, luego revisan sus recibos para descubrir errores, luego intentan convertir cada gasto en un gasto comercial legítimo deducible de impuestos, luego mantienen el saldo de su libreta de cheques equilibrado hasta el centavo, y luego archivan los recibos relativos a la declaración de gastos de su casa y oficina. Estas actividades requieren tomarse un minuto extra pero en el largo plazo significan paz mental en el aspecto financiero.
Habilidad 3: Ahorrarlo
A la gente rica le encanta ahorrar dinero gastándolo con sabiduría. Pero eso no termina aquí. Ahorran por lo menos el 10% de lo que ganan.
Habilidad 4: Invertirlo

La gente rica tiene un sistema para invertir su dinero. Imagine una serie de baldes en los cuales el dinero entra por efecto de sifón de su cuenta bancaria principal. El primer balde es su balde de emergencia. Permita que su ahorro del 10% fluya hacia allí primero hasta que tenga por lo menos tres meses de gastos de mantenimiento ahorrados en una cuenta bancaria asegurada. Una vez que se haya llenado este balde, el torrente del 10% rebalsa a uno de los tres baldes adicionales: inversiones conservadoras, inversiones moderadamente agresivas, e inversiones muy agresivas. Contáctese con un asesor en inversiones de reputación para que le ayude a colocar sus ahorros en estos tres tipos de fondos mutuos. El dinero debería automáticamente deducirse de su cuenta bancaria para que usted nunca se olvide.
Habilidad 5: Ganarlo
La gente rica desarrolla múltiples fuentes de ingresos fuera de sus empleos. Su negocio en internet es un ejemplo de una fuente de ingresos adicional. Pero no se detenga! Cuando comience a tener resultados importantes, busque información sobre como diversificar la cartera de ingresos desarrollando fuentes adicionales de ingresos fuera de su fuente de ingresos principal, como inversiones inmobiliarias, acciones de bolsa, ingresos por Internet. Las posibilidades son infinitas.
Habilidad 6: Protegerlo
Los ricos se protegen con fondos fiduciarios, corporaciones, sociedades de responsabilidad limitada y otras entidades legales. En verdad, usted no debe desear ser millonario. Debe desear vivir como un millonario pero poseer pocos bienes a su nombre.
Habilidad 7: Ser solidario
Los ricos son generosos, donan como mínimo el 10% de sus ingresos. El secreto es que el dinero se multiplica más rápido cuando se lo divide. Cuando usted comparte libremente, lo que hace es activar la bomba de agua del universo.
Espero que puedas desarrollar éstas habilidades!
Éxitos

La culinaria latina en Japón

Publicado: 29/04/2012 22:07 por GUSTAVO HIDALGO en Japon

Una amable lectora me ha pedido escribir sobre la presencia gastronómica latinoamericana en Japón. Como posiblemente sea conocido, los latinos en esta nación provienen mayoritariamente de países como Brasil y Perú, territorios donde a principios del pasado siglo llegaron muchos japoneses en calidad de inmigrantes. Las churrasquerías brasileñas, en el más puro estilo de las que existen en Sao Paulo o en Porto Alegre, pueden encontrarse hoy en varias ciudades de este país. Por su parte, varios establecimientos de la rica gastronomía de la nación incaica han hecho también su aparición desde hace años en la tierra del sol naciente. Puede que me equivoque, pero no sé de ningún establecimiento de comida venezolana y dudo que exista alguno. Esto no significa que no se conozcan o que no puedan saborearse algunos de nuestros manjares nacionales. Si bien la comunidad venezolana es muy pequeña en Japón, se realizan de vez en cuando muestras gastronómicas con el apoyo de organizaciones japonesas que promueven el intercambio cultural internacional. También existen eventos similares patrocinados por la embajada venezolana. En actividades como estas participan por lo general los estudiantes extranjeros en Japón y es por tanto una ocasión también para los estudiantes y otros ciudadanos venezolanos de hacer saborear a sus colegas nipones algunas de las delicias de la mesa criolla. 
No es una tarea fácil, sin embargo, ya que pocos ingredientes autóctonos de la mesa venezolana se encuentran disponibles en el mercado japonés. Por ejemplo, sería imposible plantearse hacer un sancocho de jurel, elaborar un pisillo de cazón o preparar una catalana frita. Mientras tanto, para cocinar arepas se puede conseguir la tradicional harina de maíz precocida, aunque con alguna dificultad. No obstante, los rellenos "criollos" disponibles son bastante limitados. Por ejemplo, una "reina pepeada" no estaría al alcance de muchos presupuestos, sobre todo, de los estudiantiles. Se convertiría en un lujo, ya que un aguacate, por lo demás muy pequeñito, puede costar más de 2 dólares. Así que lo más probable es que se recurra a una arepa rellena con otros productos como la carne molida, el jamón o el queso amarillo. Se consiguen aquí muchos quesos madurados, tanto nacionales como importados, pero no existe la posibilidad de conseguir quesos frescos, mucho menos de tropezarse con la maravilla de un queso telita o guayanés. La carne mechada se puede preparar, pero probablemente habrá que preferir como relleno al pollo mechado o a un lomo de cerdo, ya que por lo general la carne de res es más costosa que las carnes blancas. 
Hace algunos años, cuando me encontraba estudiando en la Universidad de Fukui, celebrábamos uno de estos eventos de intercambio. Estudiantes coreanos, vietnamitas, taiwaneses, tailandeses, chinos, nigerianos, hindúes, argentinos, brasileños, venezolanos y de otra media docena de nacionalidades, nos ocupamos en preparar platos nacionales para ofrecer un poco de nuestra cultura culinaria al público japonés. A pesar de las dificultades para conseguir los rellenos más emblemáticos para nuestra arepa, los venezolanos logramos reunir algunas opciones en el rincón de nuestro país dentro de la feria culinaria de entonces. Ese día, muchas personas se acercaron y probaron las arepas rellenas con gran curiosidad. Pero nuestra gran sorpresa ocurrió cuando un señor japonés no muy conforme con las combinaciones de relleno ofrecidas para las arepas, y las que ya había probado todas, pidió que le dieran una arepa "viuda", es decir una arepa sola. Una vez la tuvo en sus manos, agarró un frasco de salsa de soya del puesto vecino de comida coreana, se la echó encima a su arepa y la saboreó con gran placer. El sujeto le encontró un mucho mejor gusto a la arepa venezolana aderezada con salsa de soya, creando de paso una nueva variedad de nuestro manjar criollo, una especie a la que podríamos denominar quizás "la arepa nipona". 
Pero volviendo a la presencia culinaria latinoamericana en Japón, me gustaría comentarles acerca de la cocina peruana en este país. De un par de décadas a esta parte, se produjo una gran movilización de ciudadanos peruanos hacia el Japón. Muchos de estos inmigrantes son descendientes de japoneses en segunda o tercera generación, es decir peruanos de padres o abuelos japoneses quienes a su vez habían emigrado al Perú durante el siglo pasado. Junto a la mayor presencia de ciudadanos provenientes de esta nación hermana, comenzó a aparecer en el mercado la sabrosa comida peruana. Como podrán imaginarse mis lectores, hoy por hoy la oferta gastronómica en Japón es muy amplia. La ciudad de Tokio es ya de por sí una gran meca de la gastronomía. Como dato curioso, la guía Michelin le ha otorgado recientemente a la capital japonesa la distinción de ser la capital gastronómica mundial. En ese puesto, Tokio desplazó nada más y nada menos que a la ciudad de París. Cuenta Tokio hoy con 11 restaurantes de tres estrellas Michelin. Pero no es solo en calidad sino en cantidad. Los 160.000 restaurantes establecidos en la capital nipona superan a los 60.000 de la metrópolis francesa. Pero lo más interesante es que un tercio de los establecimientos en Tokio no son de comida japonesa, sino que son restaurantes de comida internacional. Dentro de esta categoría de establecimientos se encuentran los restaurantes peruanos, los que pujan por agradar cada vez más al consumidor japonés y por posicionarse favorablemente en este segmento del mercado. Ya hace tiempo que es posible disfrutar por estas tierras de las delicias de la culinaria peruana, incluyéndose al famoso cebiche. Esto es algo muy significativo, tomando en cuenta que el Japón es un país donde se conocen y aprecian grandemente los platos con frutos del mar. 
Los dueños de restaurantes peruanos en Japón se han dedicado a trabajar para comprender mejor el mercado. Han logrado ir adaptando su oferta culinaria a los gustos del comensal japonés, especialmente en la presentación y la calidad del servicio, elementos importantísimos en la buena mesa nipona. Por ejemplo, en vez de servir grandes porciones, como lo harían en su país, han creado ofertas de degustación con pequeñas porciones, lo que le permite al cliente conocer dos o más platos del menú. De igual manera, se han esmerado en incluir nuevos platos según la estación, intentando sorprender al cliente con novedades en la carta y con productos de temporada. Son técnicas que ponen en práctica sus competidores de comida japonesa y a las que están acostumbrados los consumidores en esta nación. 
Siendo la comida peruana tan rica, apreciada y reconocida en nuestro continente, el lograr imponerse en el gusto de los paladares nipones no parece ser el mayor reto al que se enfrentan los establecimientos de comida peruana en Japón. El reto mayor para ellos estaría en lograr competir, en los mismos términos de calidad de servicio, con sus pares japoneses. Igualmente, necesitarán atraer mucho más al exigente consumidor japonés, con mayor promoción y mercadeo, tanto de su oferta culinaria como de la oferta cultural de la nación incaica. A muchos japoneses no le resultan extraños paisajes naturales y sitios turísticos como los de Machu Picchu, el Cuzco o las líneas de Nazca. Se hace necesario que los japoneses puedan asociar esos lugares con la buena comida y es allí donde falta trabajo por hacer. La cocina peruana, que junto a la mexicana, es una de las gastronomías más ricas y variadas de la cultura hispanoamericana, podría convertirse en unos años con esfuerzo y buen criterio empresarial en la abanderada de nuestro continente en el Japón. Esperemos que así sea. Salud y buen provecho! 
izquierdomoreno@gmail.com twitter: nizquiermo 

¡Mi negocio propio!

Publicado: 29/04/2012 15:41 por GUSTAVO HIDALGO en Negocios
20120429154130-caramelito.jpg

Una nueva dinámica del mundo empresarial y de los negocios está surgiendo hoy a nivel mundial: Los emprendedores. Ellos están cambiando las estructuras de negocios, las economías y los esquemas de crecimiento y generación de empleo. La pregunta pertinente es... ¿se está haciendo algo en Venezuela para dar apoyo a estos emprendedores? 
Un estudio reciente que mide a nivel mundial la voluntad de emprender un negocio a través de un "índice de emprendimiento"; los venezolanos clasificaron de acuerdo a la última medición, como uno de los primeros países con el más alto porcentaje de voluntad emprendedora a nivel mundial. No obstante, este potencial no se le ha dado ni la importancia ni el apoyo debido. 
El reto que tenemos por delante en el país va más allá de la necesidad de generar 500 mil empleos anuales durante los próximos 12 años, para de alguna forma reducir sustancialmente el desempleo y la informalidad; sino crear una fuerza de trabajo productiva, capacitada, apta para producir con niveles de eficiencia y calidad que nos permita competir en este mundo cada día más globalizado y mejorar nuestra calidad de vida. Debemos cambiar el paradigma: que estudiamos y nos preparamos solo para que alguien nos emplee. 
Debemos crear las condiciones financieras y legales, como de la formación educativa y profesional, que permita que los profesionales, técnicos universitarios y técnicos especializados, salgan de las instituciones docentes con la idea y la convicción de ser creadores de empresas (emprendedores) que generen empleo. En los países desarrollados las universidades tienen dentro de sus cátedras materias orientadas a formar emprendedores. Pero para ello se requiere de un gobierno y líderes que estén en sintonía con los cambios y tendencias que se producen a nivel mundial, concientes de su responsabilidad y obligación como mandatarios y líderes de la sociedad de establecer la plataforma y políticas de Estado que brinden la mayor suma de oportunidades y de desarrollo a todos los ciudadanos sin exclusión. 
Necesitamos crear nuevos empresarios, riqueza, nuevas formas de financiamiento que permitan el fomento de pequeñas y medianas industrias y de apoyo a los emprendedores. Debemos abrir el mercado financiero y de inversión a las compañías de capital de riesgo (venture capital). La Ley de Fondos de Capital de Riesgos existe en el país. Se debe entonces promover en Venezuela la creación de estos Fondos de Capital de Riesgo. En la misma dirección, debe impulsarse el establecimiento de bancos especializados en microfinanzas que den apoyo financiero a los emprendedores y desarrollar con más fuerza las Sociedades de Garantías (Sogampi) para que sirvan de soporte a los que se inician o requieren mayores financiamientos, pero no poseen las garantías reales para avalar sus solicitudes de créditos. Aquí debe haber un gran esfuerzo de coordinación entre los bancos, las sociedades de garantías y emprendedores para que estos mecanismos de auxilio y soporte no se queden en el papel, retórica y planes. 
Si queremos de veras fomentar y dar impulso a nuevas iniciativas, a emprendedores, y apoyar a las empresas ya existentes a crecer, debemos poner atención a que los mecanismos de financiamiento funcionen y lleguen a los que les debe llegar. No obstante, que en el país contamos con un buen sistema financiero tradicional, la competencia en esta área de negocios, como es el de las microfinanzas, está prácticamente virgen, ya que la banca tradicional no está en su gran mayoría preparada para servir un segmento y área de negocios nuevo y que requiere de manejos distintos a la de la gran banca. Incluso está dificultad aumenta para las instituciones financieras pequeñas y medianas que ya en la actualidad confrontan problemas para alcanzar el porcentaje del 3% establecido por la Superintendencia de Bancos para la asignación de microcréditos. En consecuencia, instituciones especializadas en las microfinanzas y en la asistencia a emprendedores tienen un potencial de desarrollo y crecimiento enorme, igualmente la banca tradicional adecuando y creando nuevas estructuras orientadas exclusivamente a esta área de negocios. 
La única manera de acabar con la pobreza y el desempleo es creando riqueza y dándole educación de calidad a todos los venezolanos y mecanismos de soporte, de esta forma estaremos sentando las bases para una Venezuela próspera, con ciudadanos emprendedores capaces y adiestrados para afrontar sus propios retos y generadores de millones de empleos de calidad. 
Asesor Financiero
finanzasaldia@gmail.com@asesorfinaciero

20120429151852-caramelito-2.jpg

El país ha entrado en "doble recesión" y los ingresos por persona disminuyeron un 1,8% en último año, pero los multimillonarios en el Reino Unido tienen una poderosa razón para descorchar el champán. Este año han superado su propio récord y son más ricos que nunca.


Los mil más ricos han superado incluso los niveles previos a la recesión del 2008 y acumulan una fortuna conjunta de 414.000 millones de libras (unos 500.000 millones de euros), con un crecimiento de un 4,7% en los últimos doce meses, según el ranking anual que elabora el ’Sunday Times’.


"La coalición de Gobierno de David Cameron está en una posición difícil", reconoce Philip Beresford, editor de la Lista de los Ricos. "Por un lado no puede prevenir que los industriales británicos hagan dinero, porque eso supone que crearán puestos de trabajo y aumentarán los ingresos por impuestos. Pero es difícil justificar esta situación cuando el resto del país está sufriendo".


Las cinco mayores fortunas del Reino Unido son en cualquier caso extranjeras. El hindú Lakshmi Mittal, al frente de un conglomerado metalúrgico, ve peligrar su ’reino’ (valorado en 12.700 millones de libras) ante el acecho del oligarca ruso Alisher Usmanov (12.315 millones), con un imperio que va de la minería al mundo digital, más su condición de accionista mayoritario del Arsenal.


El patrón del Chelsea, el también ruso Roman Abramovich, pasa al tercer lugar (9.500 millones) con sus tentáculos repartidos por el petróleo y la industria pesada. Los cuartos en discordia (subiendo espectacularmente hasta los 8.600 millones de libras) son los hermanos Hinduja, Srichand y Gopichand, herederos de un imperio industrial y financiero en India, con nueva mansión en Cartlon House Terrace, a medio camino entre Buckingham Palace y Downing Street.


En el quinto lugar tenemos a la primera representante autóctona, Kirsty Bertarelli (antes conocida como Kirsty Roper), ex Miss Gran Bretaña y esposa del mutimillonario suizo Ernesto Bertarelli, con una fortuna labrada entre los productos de cerámica (ella) y el mundo farmacéutico (él). El nuevo yate familiar, Vava II, está valorado en 120 millones de euros y es el más grande de su tipo jamás construido en el Reino Unido.


Gerald Grosvenor, el sexto Duque de Westminster, hasta hace poco el hombre más rico del país gracias a su imperio inmobiliario, baja en esta ocasión al número siete. Sir Richard Branson, el patrón de Virgin, recupera enteros y llega al puesto 16. En el 17 tenemos a Laurence y Francois Graff, con sus 34 tiendas exclusivas del altísima joyería y diamantes.


Anthony Bamfrod, especializado en maquinaria de costrucción y generoso contribuyente de los ’tories’, incrementa su fortuna en un 91% (3.150 millones de libras) durante la era Cameron. En el 22 tenemos a James Dyson, que se sigue haciendo de oro con las aspiradoras y demás electrodomésticos. Daniel Radcliffe, el actor de Harry Potter, se cuela en la lista con una ’modesta’ fortuna de 54 millones de libras, al igual que Adele, la joven promesa musical más rica, con 20 millones en sus alforjas. En la Lista de los Ricos, además de la entrada en tropel de extranjeros y jóvenes, se detecta también el ascenso de las mujeres, con un total de 108 entre los mil privilegiados.


El análisis pormenorizado de la lista permite apreciar que las finanzas, la propiedad y la industria siguien siendo los bastiones tradicionales de los multimillonarios, que se han beneficiado tanto de las ventas de los productos de lujo como del tirón del ’low cost’.
La familia más rica del mundo sigue siendo al fin y cabo los Walton, propietarios de Walmart. Según el ’Sunday Times’, las 50 mayores fortunas del planeta acumulan 857.000 millones de libras, un 1% más que el año anterior.

Ya todos los emprendedores de la Red deben saber quién es Jack Ma: Aquel delgado empresario chino que inició hace diez años un sitio web llamado Alibaba.com, y que en la actualidad es uno de los millonarios más mediáticos del mundo.
Su fortuna y su éxito como empresario de Internet, basados en el crecimiento de su portal de comercio electrónico, han aumentado tanto como su fama y le han valido como trampolín para realizar presentaciones ante auditorios repletos de acaudalados empresarios y académicos del más alto nivel. Sin embargo, Ma confiesa que se siente más a gusto conversando con los empresarios de las pymes, aquellos que dan sustento a su portal.
Con ellos se reunió en días pasados durante la más reciente Cumbre de PYME APEC 2010 en Perú y a ellos fue a quienes les dio algunas pistas sobre su ‘éxito’.
102 añosEscribimos éxito entre comillas (‘éxito’) ya que el propio Jack Ma se encargó de señalar que no se puede decir que su empresa sea exitosa. Lo será, dijo el empresario, cuando la empresa cumpla los 102 años de creada pues de esa forma podrá darse el lujo de decir que la firma que creó funcionó a la largo de tres siglos.
Bromas aparte, Alibaba.com fue fundada en 1999 con solo un par de cientos de dólares y 17 personas además de Jack Ma. La mayoría de ellos eran sus colegas y amigos y quedaron pasmados cuando Ma, en medio de un discurso que grabó en video para la posteridad, señaló que iban a crear uno de los 10 sitios web más importantes del mundo y que éste ayudaría a millones de personas a hacer negocios. Ma sostiene que entonces a sus amigos no les quedó sino seguirlo pues no había alternativa, pero que el tiempo le ha dado la razón. Su sueño se está cumpliendo.
En la actualidad Alibaba es un grupo de empresas que cuenta con unos 18 mil empleados, 50 millones de pymes en todo el mundo que usan sus servicios y 250 millones de consumidores registrados que también aprovechan el portal. Jack Ma señaló que se pueden identificar tres elementos que han sido parte de su éxito.
Las razones del éxito“La gente me pregunta como he sobrevivido. Y digo que ha sido por tres cosas, que las dije hace siete años cuando fui invitado a Harvard. A propósito, yo postulé a Harvard 10 veces y las 10 veces me rechazaron, así que ahora espero volver pero para enseñar”, sostuvo Ma en tono jocoso como introducción a sus razones.
La primera razón de su éxito fue que no tenía dinero.
 “Como la mayoría de las pymes cuando iniciamos el negocio no teníamos dinero. Debido a eso gastamos cada centavo de manera cuidadosa. Cuando llegó la crisis tecnológica, la mayoría de las compañías murieron no porque no tenían dinero sino porque tenían demasiado. El dinero que tenia al inicio era 200 dólares y con ellos podíamos durar una semana o durar un año porque sabíamos que si durábamos un año podíamos acudir a los capitalistas de riesgo”, sostuvo Ma.
En la actualidad la compañía cuenta con miles de millones de dinero en cash pero mantienen la costumbre de cuidar el gasto de cada centavo.
La segunda razón de su éxito es que no sabían nada de tecnología.
“En la actualidad lo único que sé de la tecnología es enviar y recibir correo electrónico. Ni siquiera sé como mirar un video, y creo que eso esta bien porque la tecnología es para las personas, y no al revés, las personas no deben trabajar para la tecnología. Como yo no sé nada de tecnología intentamos hacer el sitio de Alibaba muy fácil y simple de usar. De hecho, yo soy el que controla la calidad, si hay algo que no puedo usar, se vuelve hacer”, señaló el empresario.
Ma afirma que hasta un 70% de las personas comparten su desconocimiento de la tecnología y que por ello su sitio tiene que ser sencillo para ellas.
Finalmente, la tercera razón de su éxito es que no hizo planes. Después de todo ¿cómo se puede hacer planes?
“Los cambios profundos son el mejor plan. Lo único que no cambia es nuestro sueño de tener clientes, ese es el primer amor y es el más bello. Siempre recuérdenlo”, aconsejó.
Las prioridadesJack Ma también señala que sus prioridades son distintas a las de las demás empresas. Para él el cliente es siempre lo primero, segundo en importancia son sus empleados y terceros son sus accionistas.
“Es el cliente el que les paga. Los primeros dos años que tuvimos el negocio no tuvimos ingresos, pero sí teníamos gente que nos enviaba correos diciendo que gracias a nosotros habían ganado dinero y que hacían negocios, ‘algún día te pagaremos si seguimos haciendo negocios’, nos decían. Ese fue el primer ingreso que tuvimos. Entonces es el cliente al que tienen que escuchar, no a los accionistas, sino a los clientes”, formuló Ma.
Y como mayor prueba de que este es un razonamiento correcto, Ma recordó que cuando se realizó la IPO (Oferta Público Inicial) de Alibaba.com muchos accionistas compraron los papeles y dijeron a Ma que nunca los venderían, pero cuando se produjo la crisis económica ellos se los vendieron inmediatamente. “Solo los clientes se quedaron con nosotros”, añadió.
Los empleados son la segunda prioridad de Ma. Es importante que cuando uno tenga un sueño se rodee de la gente adecuada, no de ‘la mejor’ gente, sino de aquellos que comparten el sueño con uno.
“La pymes tienen que encontrar a las personas adecuadas no a los mejores. Es muy difícil encontrar a los mejores, es mejor encontrar a los adecuados, a los que comparten el sueño, confían en el negocio y se preocupan por los clientes. Pero además, hay que tomar en cuenta que no hay empleados ‘listos para ser buenos’, todos los buenos empleados lo son porque los hemos capacitado”, sostuvo.
Los consejosA partir de estas prioridades Ma también dio algunos consejos a los presentes en el auditorio. El primero de ellos fue “pasen tiempo preocupándose por sus clientes, no por la competencia”. La competencia es mala pero es la parte más interesante de los negocios, y cuando se hace negocios uno debe sentirse feliz con la competencia, de lo contrario, pasa algo malo con el negocio.
Otra sugerencia fue “pasen más tiempo con los empleados que con los accionistas”. Cuando los inversionistas inviertan en el negocio hay que escucharlos pero el empresario debe hacer lo que considere necesario, ya que es él el ‘padre de los niños’, los inversionistas son los tíos de la criatura y es bueno contar con su dinero, pero hacia dónde va el niño depende del empresario.
La tercera sugerencia fue “pasen tiempo aprendiendo cómo los otros fallaron, no como tuvieron éxito”. La mayoría quiere saber cómo se ha tenido éxito pero se debe pasar más tiempo aprendiendo como fallaron las personas. Para ser exitoso hay muchas razones: se tiene suerte, un gran equipo, o fueron el tiempo, personas y lugar correctos, pero para fallar la mayoría de las empresas tienen razones similares y hay que reconocerla.
“Creo que la mayoría de las personas que son exitosas no saben por qué lo son. Los negocios tienen que ver con el instinto, con el aprendizaje, con cometer errores; y por ello nosotros cometimos muchos errores y los atesoramos, así que no se preocupen por cometerlos”, aconsejó Ma.
Ma, seguramente desde su experiencia con el gobierno de China, aconsejó finalmente a los empresarios a amar al gobierno, pero “no a casarse con él”; dando a entender que es mejor no hacer negocios con este sector.
“Estamos en el mejor momento del mundo. Muchos dicen que ya no hay chances pero el mundo esta lleno de oportunidades”, finalizó.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú
Fuente: http://www.cioperu.pe/articulo/5031/las-ensenanzas-del-maestro-ma/

El secreto del éxito

 

Mucho se ha escrito y hablado sobre esto. Unos lo atribuyen a la Ley de Atracción, otros a crear metas, otros a pensar positivamente, otros a trabajar duro.
Muchos grandes hombres y mujeres han difundido diversas filosofías de éxito, y yo he aprendido varias formulas del comportamiento y pensamiento humano que profundamente han impactado mi vida pero pocas como algo que leí hace poco tiempo.
Esta ha sido una de las expresiones más liberadoras que he leído. Una expresión que en cierta forma, al aceptarla como realidad, ha cambiado mi modo de pensar para siempre.
Mucha gente cree que las personas de éxito tienen más suerte que las demás: nacen ricos, inteligentes y destinados a ser felices.
Luego de estudiar y aceptar la sabiduría que encierra la expresión (te la compartiré en un momento), me di cuenta de que no era cuestión de suerte. Se trata de convertir en oportunidades de crecimiento mis inconscientes debilidades. De convertir mis problemas en soluciones y transformar mis carencias económicas en fuentes de riqueza.
Lo que leí fue escrito por Albert E. N. Gray. El Sr. Gray, como muchos de nosotros, fue criado bajo la noción de que el éxito es el producto del trabajo duro.
Yo estoy seguro que tú has visto tantas personas trabajar duro sin tener éxito y tantas personas alcanzar el éxito sin trabajar duro que obviamente el secreto del éxito no radica precisamente en trabajar duro.
¿Estarías de acuerdo con el hecho de que si el trabajar duro fuera lo único necesario, los burros habrían alcanzado la libertad económica?
El Sr. Gray estaba empeñado en buscar el secreto del éxito. Algo que aplicara a todas las personas que han sido exitosas y aquellas que quieren serlo sin importar su raza, su condición económica o su nacionalidad.
El Sr. Gray se convenció rotundamente de que el secreto del éxito que él buscaba no yace sobre que los hombres hacen sino sobre lo que los motiva a hacerlo. El estuvo por mucho tiempo buscando el común denominador del éxito y lo encontró.
Albert E. N. Gray, un magnate de los Seguros De Vida, en los años 1940 dijo que el común denominador del éxito, el secreto de cada hombre que ha sido alguna vez exitoso es el siguiente:
El hombre exitoso crea el hábito de hacer las cosas que a los fracasados no les gusta hacer.
Debo confesarte que yo no creo mucho en la expresión “personas fracasadas”, sin embargo, creo que el Sr. Gray, al usar esta expresión, se refería aquellas personas que entregan su poder a otros individuos o a otras cosas.  Aquellas que viven quejándose, culpando y justificando su condición actual en vez de hacerse 100% responsables de su experiencia de vida.
Decía el Sr. Gray que a lo mejor uno se podía preguntar el por qué a las personas exitosas les gusta hacer lo que a los fracasados no les gusta hacer, y la realidad es que muchas veces a las personas exitosas tampoco les gusta hacer ese tipo de cosas.
Entonces, ¿Por qué las hacen?
Porque haciendo las cosas que a la mayoría no le gusta, pueden alcanzar los logros más importantes de su vida, aquellos que le darían satisfacción duradera. Las personas exitosas tienen un propósito, una misión que cumplir que les guía mientras hacen las cosas que no les gusta hacer sabiendo que esto les lleva a lograr importantes metas para ellos y los suyos.
Como te podrás dar cuenta, esto, aunque sencillo, encierra una profunda verdad. Quizás te estés preguntando entonces, por qué no hay en este mundo más personas exitosa, tal vez consideres leer el siguiente párrafo cuantas veces quieras:
La mayoría de las personas no son exitosas porque les es mucho más fácil ajustarse a los obstáculos de vivir una vida pobre y limitada, que ajustarse a los desafíos de crear una vida mejor
Por mucho tiempo yo fui víctima de esa triste realidad: vivía muy cómodo. Sólo quería hacer las cosas que me gustaban y que eran fáciles.
Es muy posible que mientras estás leyendo estas líneas estés pensando en los grandes logros y éxitos que quizás no están en tu vida sólo por no hacer las cosas que no te gustan hacer y que sabes que debes estar haciendo.
¿Se te ha ocurrido que HOY es el mejor día en el que tú puedes tomar el control?  ¿Se te ha ocurrido que HOY puedes hacerte responsable 100% de ti mismo y de lo que quieres lograr?
Permíteme sugerirte el contestar las siguientes 4 preguntas:
1) Escribe tu meta (cambiar de carrera, subir tus ingresos, hablar inglés, bajar de peso, etc.).
2) Escribe 3 cosas que te gusta hacer pero que no las estás haciendo y sabes que si las haces tendrán un impacto positivo en el logro de tu meta.
3) Escribe 3 cosas que no te gusta hacer y que no las estas haciendo y que si las haces tendrán un impacto positivo en alcanzar tu meta.
4) Escribe 3 cosas que estás haciendo que sabes que son una pérdida total de tiempo y que en vez de acercarte a tu meta, te alejan cada vez más.
Como podrás haber notado, el contestar estas preguntas te ofrece un claro indicativo de las cosas que debes comenzar a hacer inmediatamente…y lo que debes dejar de hacer ahora. El tener una meta y no tomar acción es como vestirse elegantemente sin saber a dónde ir.
Si no pagas el precio de la disciplina, pagarás inevitablemente el del arrepentimiento: el de haber llegado al final de tus días, mirar hacia atrás y darte cuenta de todo lo que pudiste haber hecho y no hiciste.
El sabio político estadounidense Abraham Lincoln dijo: “Al final, no son los años en tu vida lo que cuenta. Lo que cuenta es la vida en tus años.”
Esto sólo se logra haciéndote 100% responsable de ti mismo, y haciendo las cosas que aunque no te gusten, sólo a ti te toca hacer.
Nadie puede escribir tu libro o cantar tu canción. Comienza hoy porque el secreto del éxito no es un secreto para ti. Desde hoy forja el hábito de hacer lo que a los “cómodos” no les gusta hacer y el éxito será tuyo!
¡Que Dios te bendiga!
Luis Carlos Lamadrid Mendoza, investigador científico de la superación personal.

El sueño de un cirquero callejero logró convertirse en un imperio internacional de entretenimiento; actualmente, la empresa tiene más de 5,000 empleados de 57 nacionalidades diferentes.
Por Dinah Eng
Guy Laliberté, de 52 años, empezó como tragafuegos y equilibrista en Quebec, donde organizaba  festivales callejeros. Terminó dirigiendo un imperio que factura casi 1,000 millones de dólares en ventas, el Cirque du Soleil, famoso alrededor del mundo por sus asombrosos espectáculos artísticos y acrobáticos. ¿Quieres saber cómo lo hizo?
Mi primer sueño fue viajar. Me atraían los lugares diferentes, los distintos tonos de piel, la comida diferente. Cuando tenía 18 años, en 1977, me fui a Europa con mi acordeón y descubrí el placer de divertir a la gente. Yo provengo de una familia de clase media, donde los padres sueñan que sus hijos serán doctores o abogados. Cuando regresé y les dije a mis padres (Blandine y Gaston Laliberté) que quería ser un productor creativo y un artista, y que no iría a la universidad, hubo muchas lágrimas.
Primero fui un artista callejero; actuaba sobre zancos en un grupo de teatro y comencé un festival para artistas callejeros en Quebec. En ese entonces, mi actitud era: invita a otros artistas, págales con un sándwich y todos estarán felices. Administras el dinero que recibes del público y aprendes a ser disciplinado con lo que tienes.
En 1984, el Gobierno canadiense tuvo presupuesto cultural para celebrar el aniversario número 450 del descubrimiento de Canadá. Nos pidieron a los artistas callejeros desarrollar un concepto para llevar los festejos a la provincia. Era nuestro sueño crear nuestro propio circo, así que me hice cargo y me convertí en el productor. Conseguí nuestro primer contrato con el Gobierno por un millón de dólares. Era un contrato, no una subvención.
Hicimos nuestra primera gira con una carpa azul y amarilla, cabían 800 personas y el Cirque du Soleil fue el éxito del verano. Cirque du Soleil significa ‘Circo del Sol’. Cuando necesito tomarme tiempo para recargar las pilas, voy a algún lugar cerca del mar para ver el atardecer. De allí viene la alusión al ‘Sol’, porque el sol es un símbolo de juventud y energía. Para el Gobierno, el evento duraba un año, pero para nosotros era nuestra gran oportunidad para aprender y seguir soñando.
Al principio hacía de todo, como los demás. Ayudaba a montar la carpa, hacía marketing, dirección artística. Teníamos 10 actos en el show, con trapecio, zancos, payasos y contorsionistas. Yo era el tragafuegos. Tras la primera presentación en Gaspé, comenzamos una gira por 15 ciudades en Quebec. Para cuando llegamos a Montreal, ya sabíamos cómo hacer las cosas. Cuando terminó la gira, supe que podría ser exitoso, pero la única forma en que esto podría convertirse en un negocio era si salíamos de Canadá durante los meses de invierno. Seis meses de gira no aseguraban un negocio.
Así que al año siguiente, en 1985, tuvimos que negociar con el Gobierno un subsidio y terminamos con una enorme deuda. Me reuní con acreedores y visité a 20 banqueros en dos semanas: no confiaban en nosotros. Por suerte, encontramos un banco comunitario en Quebec que asumió un gran riesgo y nos permitió exceder nuestra línea de crédito en 350,000 dólares.
Más tarde, Thomas Schumacher nos invitó al Festival de las Artes en Los Ángeles, en ese entonces su director asociado. Le propuse un trato: aceptaba ir si nosotros éramos el acto inaugural. Llené el recinto con celebridades y gente importante, como Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y ejecutivos de Columbia Pictures. Si les gustábamos, podíamos asegurarnos una gira por Estados Unidos. Si no, volveríamos a casa. Tuvimos un éxito enorme, y para 1987 empezamos a generar dinero.
El año siguiente hicimos shows en Santa Mónica y Nueva York, y obtuvimos ganancias por millones de dólares. Pasamos de ser una microempresa más o menos familiar a una compañía mediana con presencia internacional. El mayor desafío en esos tiempos era enfrentar las dudas de algunas personas que trabajaban para mí. Me alimento de los desafíos, pero también del amor y del apoyo. Manejaba a una comunidad de artistas que provenían de la calle. Yo quería usar los ingresos que generábamos para emprender inmediatamente una nueva producción, tener dos producciones en gira y garantizar un crecimiento viable. Pero cuando les propuse esto a los otros, reaccionaron de forma negativa. Ellos preferían obtener los beneficios inmediatos de su trabajo; no entendían que teníamos que seguir reinvirtiendo en nuevas producciones para asegurar la longevidad. Les expliqué que sería la diferencia entre salir de gira sólo un año, o hacerlo por varios. Algunas personas dejaron la compañía, pero la mayoría se quedó.
En 1990 nos presentamos en Europa, con espectáculos en Londres y París, luego fuimos a Japón. En ese momento, vendíamos 120,000 entradas a un precio promedio de 23 dólares. Steve Wynn vio uno de nuestros espectáculos y nos llamó. En 1992, Las Vegas era un territorio virgen. Las capitales del entretenimiento en vivo eran Londres y Nueva York. Los casinos usaban el entretenimiento como un obsequio extra para los clientes. Mi primer contrato en Las Vegas fue con el Ceasar’s Palace, pero en el último minuto se desdijeron porque pensaron que el show (Mystère) era demasiado esotérico. Steve lo quería para el Mirage Resorts. Así que algunas veces el fracaso termina siendo el mejor triunfo. Mystère se presentó 480 veces en su primer año, con un lleno del 92%: fue un gran éxito.
Después de eso, seguimos expandiéndonos con más shows y más giras. Alegría, Saltimbanco y muchos más. Yo quería usar nuestro éxito para cambiar el mundo. Así que en el 2007 doné 100 millones de dólares de mi propio bolsillo para paliar la falta de agua potable e inicié la fundación One Drop, y en 2009 celebramos el aniversario 25 del Circo. En el 2010 vendimos más de 10 millones de entradas, y el precio promedio de nuestro boleto es de 75 dólares.
Actualmente tenemos más de 5,000 empleados de 57 nacionalidades diferentes. Aunque la recesión nos ha afectado, aún vamos bien. Con siete shows en Las Vegas, hemos modificado el precio con descuentos en los boletos. Nuestra reserva está bien, pues somos una compañía que cuenta con efectivo y sin mucho endeudamiento. Hemos desarrollado actos circenses para diferentes mercados. Hoy, nuestros ingresos en Europa son estupendos.
Siempre he podido financiar los espectáculos sin ayuda. ¿Podríamos crecer más si cotizáramos en la Bolsa? Probablemente, pero no sería capaz de peregrinar de banco en banco. Hemos establecido la organización que queríamos.
Mi consejo
Construye un modelo de negocio que integre la ayuda humanitaria: Cada vez hay más productos que están fuera del alcance de las personas. Tenemos que ayudar a crecer a quienes no tienen estabilidad económica, o llegará el día en que muy poca gente pueda comprar lo que vendemos. Un porcentaje de nuestro negocio siempre se ha destinado a causas filantrópicas.
Confía en los jóvenes. Ellos tienen mucho que aportar, pero generación tras generación, quienes llegan a niveles de poder protegen ese poder, en lugar de enseñar a otros a conseguirlo. Yo decidí que si algún día tenía éxito, confiaría en los jóvenes.
Sé parte de la comunidad donde tienes tu negocio. Nosotros instalamos nuestras oficinas centrales en una de las zonas más marginadas de Montreal. En lugar de levantar vallas, plantamos frutas y verduras que consumimos y también damos a la comunidad. El Gobierno no puede hacerlo todo. Las empresas son la argamasa de la economía mundial.
Este artículo pertenece a la edición de Fortune del 7 de noviembre de 2011.

 

Cirque du Soleil

Etiquetas: , ,